Según el último informe Metadato, elaborado por CEDU+AEV, el costo de construcción medido en dólares entre junio y agosto descendió un (-4,5%), consecuencia del aumento de la cotización del dólar blue en el mencionado período en el orden de 9,78%.
Si se considera el índice promedio del año 2018, comparado con el alcanzado en agosto de este año, el costo de construcción subió en términos comparativos un 69,28%. Mientras, el precio de venta en pozo en igual período al mes de agosto es apenas un 5,07% superior. De ahí que incluso luego de la leve baja acontecida entre junio y el último mes, el costo de construcción se mantiene muy alto en dólares y no se corresponde con le evolución de los precios de venta en pozo, continuando un escenario con una marcada ausencia de rentabilidad.
En cuanto a los precios de venta en pozo y de unidades terminadas, desde enero pasado alcanzaron un aumento de 0,71% y 1,51%; respectivamente, en donde desde hace 22 meses atrás el precio en pozo continúa creciendo por sobre el precio de unidades terminadas. Mientras el precio de las unidades usadas muestra en el mismo período un muy leve crecimiento de 0,63%.
La rentabilidad bruta de alquileres en los dos últimos meses desciende un (-3,90%), como consecuencia del leve incremento del dólar, particularmente en el mes de agosto.
EL CRÉDITO HIPOTECARIO
El Indice de Propensión de Acceso al Crédito Hipotecario de agosto muestra un leve descenso del indicador arribando a 1,59 puntos, cuyo menor índice se debe esencialmente a la baja del costo de financiamiento hipotecario, ocurrida en el mencionado mes, cuya tasa nominal anual pasó de 9,50% a 7,5%, representando una reducción de la cuota hipotecaria a abonar en un (-9,05%) respecto al mes de junio, por lo que representa un dato muy positivo para el tomador de un crédito.
Pese a las restricciones impuestas por los bancos en los meses pasados en cuanto el acceso al crédito, las expectativas están puestas en las recientes medidas adoptadas por el Gobierno tendientes a impulsar los créditos hipotecarios a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. Cuyo objetivo es generar financiamiento de más largo plazo para los bancos y facilitar que puedan ampliar la oferta de préstamos destinados a la compra de primera vivienda, atento a las dificultades conocidas con relación al fondeo. Por lo pronto, la primera licitación ya se concretó, con la participación de trece bancos y cuyo resultado inmediato significó una baja de la tasa de financiación hipotecaria.