Mercado laboral : cambio de ritmo en los ajustes

El mercado salarial argentino inicia una nueva etapa después de años de ajustes de emergencia que corrían detrás de la inflación, las empresas empiezan a planificar sus compensaciones con mayor previsibilidad.
Mercado laboral : cambio de ritmo en los ajustes

La última Guía Salarial de Adecco Argentina destaca un dato que marca el cambio de ciclo: las empresas el último año proyectaron un ajuste anual fuera de convenio del 36% – 7,8 puntos por encima del IPC proyectado por el REM del Banco Central-. Es decir, por primera vez en años, los salarios formales privados están en condiciones de recuperar poder adquisitivo real. Pero esa recuperación no llega igual para todos.

El ritmo de actualización salarial cambió. El 42,3% de las empresas pasó a revisar salarios cada tres meses, en un contexto donde la inflación desaceleró y la urgencia de ajustes mensuales- que todavía aplica el 15,4% de las compañías- pierde terreno. La combinación más usada para determinar los aumentos sigue siendo IPC más paritarias, aunque el desempeño individual ganó protagonismo y el dólar perdió relevancia como indicador de referencia.

Lo que esto implica en la práctica: las empresas están siendo más selectivas. Ya no suben todos los salarios al mismo ritmo, diferencian por perfil, por desempeño y por cuán difícil es reemplazar a esa persona en el mercado.

DEMANDA DE TALENTO

La demanda de talento muestra prioridades claras de cara a 2026: el 60% de las empresas encuestadas indicó que incorporó o planea contratar personal.

Sin embargo, el mercado enfrenta una brecha estructural de conocimiento. Los perfiles especializados, particularmente en ingeniería, automatización, IT y áreas digitale son los más difíciles de cubrir, debido a que el mercado no se está formando al ritmo necesario con las habilidades que las empresas hoy demandan.

Esta falta de talento calificado impulsa una mayor presión salarial al alza en estos segmentos, donde la oferta no logra acompañar el ritmo de la demanda. En particular, los perfiles con habilidades en inteligencia artificial, automatización de procesos y análisis de datos se posicionan entre los más valorados, una tendencia que se profundiza a medida que más organizaciones incorporan estas tecnologías a sus operaciones.

Si bien la mayoría de las empresas ya incorpora compensaciones adicionales al salario -con bonos por desempeño y cobertura de salud entre los beneficios más extendidos-, el diferencial competitivo empieza a desplazarse hacia otro terreno.

La capacitación gana protagonismo como herramienta de retención: el 38% de las compañías cuenta con políticas formales de desarrollo, con foco en liderazgo, transformación digital e inteligencia artificial.

En un mercado atravesado por la escasez de talento calificado, la retención se vuelve estratégica. Impulsadas por nuevas expectativas donde el desarrollo profesional, la flexibilidad y el propósito ganan peso frente al sueldo, las organizaciones que invierten en el crecimiento de sus equipos logran una ventaja difícil de replicar.

A partir de los datos relevados en la Guía la compañía traza el mapa de lo que está pasando con las compensaciones: qué sectores lideran, qué beneficios reemplazaron al aumento y por qué el talento especializado cotiza más que nunca.