La inflación de marzo fue del 3,4%, con una variación interanual del 32,6%, según el INDEC. La división de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subió un 3,7%.
En este contexto, en marzo la expensa promedio en CABA fue de $326.183 y registró una suba del 2,4% respecto a la expensa promedio de febrero que fue de $318.650, según relevó ConsorcioAbierto entre 13.000 consorcios que utilizan su plataforma.
El incremento interanual es del 36%, ya que la expensa promedio en marzo de 2025 en CABA fue de $239.795.
Provincia de Buenos Aires
Las expensas aumentaron un 44,3% interanual, alcanzando un promedio de $160.921 en marzo (un 3,5% más que en febrero).
Córdoba
Las expensas subieron un 36,5% interanual, con un promedio de $145.855 en marzo (un 2% más que en febrero).
Santa Fe
Las expensas subieron un 35,8% interanual, con un promedio de $134.454 en marzo (un 5% más que en febrero).
Entre Ríos
Las expensas se incrementaron un 41,8% interanual, con un promedio de $66.925 en marzo (un 7,9% menos que en febrero).
“Los datos de marzo confirman una continuidad en la suba de expensas, pero con un cambio en la dinámica: los aumentos mensuales empiezan a moderarse, aunque los niveles siguen siendo altos en términos interanuales”, señala Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto. “Lo que vemos no es una baja de costos, sino un cambio en la velocidad. Las expensas siguen subiendo, pero con una dinámica más previsible que en los últimos años. Este cambio en la velocidad es relevante porque le da mayor previsibilidad a la gestión, aunque no resuelve el problema de fondo: el costo de mantener un consorcio sigue siendo alto”, agrega Laiuppa.
“La inflación de marzo fue del 3,4%, pero las expensas no responden de forma directa a ese número. Su comportamiento está más vinculado a la estructura interna de cada consorcio que al índice general. Las expensas tienen su propio calendario. Hay meses donde impactan ajustes acumulados, como salarios o contratos de servicios, y otros donde el gasto se reacomoda. Por eso no se mueven en línea recta con la inflación. Además, el componente salarial sigue teniendo un peso central y se ajusta por acuerdos específicos del sector, lo que genera desfasajes respecto al índice de precios”, comentó el director de ConsorcioAbierto.
Principales gastos en los consorcios
El relevamiento de ConsorcioAbierto realizado entre 13.000 consorcios que utilizan su sistema identificó que los 5 principales gastos de los consorcios en CABA en marzo corresponden a:
Personal y Sueldos: Representa el 33% del total de gastos, siendo el rubro más significativo. En edificios pequeños (0-50 UFs), llega al 35%, mientras que en edificios grandes (+200 UFs) se reduce al 16%, evidenciando economías de escala.
Gastos Operativos y de Mantenimiento: Representa en promedio un 28%, pero sigue una tendencia inversa a los sueldos: comienza en 26% en edificios pequeños y aumenta hasta 53% en edificios grandes, impulsado por servicios como limpieza, seguridad y mantenimiento.
Servicios Públicos: Este rubro ocupa el tercer lugar con un impacto en promedio del 13-15%, manteniéndose bastante estable independientemente del tamaño del consorcio. (Vemos un leve aumento en Peso para todo Rango de Edificios)
Gastos administrativos, bancarios e impositivos: Corresponde a un 14% del total, disminuyendo a 8% en edificios grandes debido a la dilución de costos fijos como honorarios y seguros.
Mantenimiento Extraordinario y Obras: Representa un 6-11% del total, apenas disminuyendo a medida que aumenta el tamaño del edificio.
En Provincia de Buenos Aires, los 5 principales gastos de los consorcios en marzo corresponden a:
Personal y Sueldos: Es el rubro principal, con un promedio del 36%, disminuyendo hasta el 27% en edificios grandes. La carga salarial (En %) es ligeramente superior a la de CABA, posiblemente debido a diferencias salariales o estructuras contractuales.
Gastos Operativos y de Mantenimiento: Representa entre el 27% y el 45%, aumentando con el tamaño del consorcio. La tendencia es similar a la observada en CABA.
Gastos administrativos, bancarios e impositivos: A diferencia de CABA, esta categoría ocupa el tercer lugar debido a una mayor carga del rubro Honorarios Profesionales. Los gastos administrativos representan un promedio del 17%, bajando a 8% en edificios grandes. Este rubro es levemente mas
elevado que en CABA
Servicios Públicos: Con un promedio del 7%-10%, este rubro es proporcionalmente menor que en CABA, lo que podría deberse a diferencias tarifarias.
Mantenimiento Extraordinario y Obras: Similar a CABA, representa alrededor del 7% del total, reflejando proyectos específicos que afectan todos los tamaños de consorcios. “La estructura de gastos se mantiene estable, con un fuerte peso de los costos fijos.
Los salarios representan alrededor de un tercio del total, mientras que los gastos operativos y de mantenimiento explican cerca del 29% tanto en CABA como en Provincia. Este esquema muestra que la mayor parte del gasto está vinculada al funcionamiento diario del edificio y no es fácilmente ajustable en el corto plazo”, comentó Laiuppa. “En los consorcios, la mayor parte del gasto es estructural. No se puede reducir sin afectar servicios básicos como limpieza, mantenimiento o seguridad. Por eso, cualquier aumento en estos rubros impacta directamente en la expensa. A esto se suma el efecto de los acuerdos salariales recientes, incluyendo la incorporación de bonos al básico y nuevos adicionales, que consolidan un piso de gasto más alto”, agregó.
Sobre la morosidad En un edificio, el 17% de las unidades funcionales posee deuda. Es decir, de cada 100 departamentos, 17 deben. Esto es igual en CABA y en la Provincia de Buenos Aires, y una tendencia que se ha sostenido a lo largo de todo el 2025.
En marzo, las tasas de interés promedio fueron del 4,8% en CABA y del 6,1% en la Provincia de Buenos Aires.
“La morosidad se mantiene en niveles elevados, con alrededor del 17% de las unidades funcionales con deuda. No hay un salto significativo, pero sí una persistencia que empieza a ser estructural. La mora no es solo un problema de pago individual. Cuando se sostiene en el tiempo, el consorcio empieza a financiarse internamente entre vecinos, y eso termina generando más presión sobre quienes están al día”, advierte Laiuppa.
Cinco buenas prácticas para un consorcio saludable
El escenario actual plantea un cambio en el tipo de desafío. Si en los últimos años el foco estaba en reaccionar a la inflación, hoy el eje pasa por gestionar mejor la complejidad del consorcio. “Los consorcios tienen cada vez más servicios, más regulaciones y mayor demanda de transparencia por parte de los vecinos, lo que eleva el nivel de exigencia sobre la administración. Hoy administrar no es solo liquidar expensas. Es entender la estructura de gastos, anticipar desvíos y poder explicar con claridad qué está pasando dentro del edificio”, señala Laiuppa.