¿Es posible que uno de los territorios más inhóspitos del planeta marque el camino de la arquitectura del futuro? Es una de las preguntas que propuso el Equipo de Investigación Interdisciplinar 6044 SUR en el eje curatorial de la Bienal “Habitar lo extremo”, una propuesta que aborda a la Antártida como un verdadero laboratorio de innovación, sostenibilidad, ciencia y arquitectura.
CUANDO LA EFICIENCIA DEJA DE SER UNA OPCIÓN
Construir en la Antártida implica responder a condiciones donde las temperaturas pueden descender hasta los -30 °C, los recursos son limitados y cada decisión proyectual tiene impacto directo sobre el consumo energético y la habitabilidad de los espacios.
En ese contexto, los materiales y las diferentes soluciones constructivas dejan de ser un aspecto secundario para convertirse en protagonistas.
El proyecto Marambio se inició a fines del año 2018 cuando especialistas del INTI convocaron a la empresa junto a otros líderes de la industria, y gracias al trabajo conjunto del sector público y privado en distintas etapas se logró el mayor grado de estanquidad y aislación térmica con un mínimo mantenimiento y un mayor confort para los habitantes gracias a la remodelación y el recambio de las aberturas preexistentes por aberturas eficientes de PVC con triple vidriado hermético (TVH) en ese lugar inhóspito.
Además, se logró reducir el consumo del preciado gasoil antártico en un 40%, obteniendo la clasificación A, la categoría más alta en cuanto a eficiencia energética.
Además, la empresa participó en los Laboratorios Multidisciplinarios Antárticos, instalando módulos de estructura metálica desmontable y abulonada con aberturas de PVC MUCHTEK ubicados en las bases Esperanza, San Martín y Orcadas, donde se lograron también espacios eficientes y confortables para el desarrollo de actividades de investigación en el continente blanco.
“Estas experiencias en la Antártida demuestran que cuando la eficiencia energética se convierte en una necesidad absoluta, la elección de los materiales deja de responder únicamente a criterios estéticos para transformarse en una decisión estratégica. Muchos de esos aprendizajes hoy pueden trasladarse a viviendas, comercios y otros desarrollos en cualquier lugar del mundo”, destaca la Arq. Adriana López, Jefa de Grandes Proyectos, experta en eficiencia energética y Certified Passivehaus Designer de MUCHTEK, durante el conservatorio que tuvo lugar el 8 de octubre en el Museo de Bellas Artes en la presentación de la investigación del equipo 6044 Sur
INNOVACIÓN QUE TRASCIENDE EL CLIMA
La experiencia en la Antártida también refleja una de las líneas estratégicas que la empresa viene impulsando en distintos proyectos de arquitectura eficiente: desarrollar soluciones capaces de responder a contextos cada vez más diversos, desde viviendas bajo estándar Passivhaus hasta edificios con certificaciones ambientales y grandes desarrollos, con necesidades cada vez más exigentes en relación al diseño, innovación y la sostenibilidad.