La construcción en seco se consolida, como una opción rentable

Un estudio comparativo demuestra que el steel framing ha dejado de ser la "alternativa del futuro" para consolidarse como la opción financieramente más inteligente y eficiente.
La construcción en seco se consolida, como una opción rentable

El último informe de INCOSE (Instituto de la Construcción en Seco), realizado a fines de 2025, basado en el análisis minucioso de tres prototipos de vivienda unifamiliar (41 m², 58 m² y 115 m²) arroja datos que muestran los beneficios de este sistema de construcción que impactan directamente en el retorno de inversión.

HASTA UN 31% MÁS RÁPIDO

En el negocio del desarrollo inmobiliario, los plazos de obra son el principal factor de riesgo y costo financiero. Para la construcción de una vivienda de 115 m², la construcción húmeda demanda un promedio de 384 días. El mismo proyecto en steel framing se completa en apenas 263 días. Esta reducción de 121 días (un 31,40% menos de tiempo) no solo significa menores costos fijos de obra, sino la posibilidad de comercializar, alquilar o habitar el inmueble cuatro meses antes, acelerando drásticamente el flujo de caja del proyecto. Esta ventaja temporal se mantiene constante en todas las escalas: un 28,77% más rápido en viviendas de 41 m² y un 25,52%, en unidades de 58 m².

PARIDAD DE COSTOS Y ECONOMÍA DE ESCALA

Si bien en unidades muy pequeñas (41 m²) existe una leve diferencia del 2,42% a favor del ladrillo, esta brecha desaparece a medida que el proyecto crece. En el prototipo de 115 m², la diferencia de costo total entre ambos sistemas es estadísticamente nula: apenas un 0,32% el steel framing por sobre el ladrillo. Cuando se cruza este dato de paridad financiera con el ahorro de cuatro meses de obra, el balance económico favorece al sistema en seco.

Más revelador aún fue el comportamiento de los precios durante 2025. Entre abril y octubre de 2025, los precios de la construcción húmeda aumentaron un 12,32% (para el prototipo mayor), mientras que el steel framing solo ajustó un 8,66%. Esta brecha de 3,66 puntos porcentuales demuestra que el sistema en seco absorbe mejor los impactos inflacionarios, ofreciendo mayor previsibilidad presupuestaria al inversor.

La construcción en seco se consolida, como una opción rentable

LA REVOLUCIÓN ENERGÉTICA: 42% DE AHORRO REAL

Otro punto a resaltar es el desempeño térmico, un factor crítico frente al aumento de las tarifas energéticas y a la necesidad de reducir la producción de gases de efecto invernadero.

El análisis de la vivienda de 115 m² (calculado en el GBA) muestra que el sistema en seco alcanza un Índice de Prestaciones Energéticas (IPE) de 104 kWh/m²año, frente a los 173 kWh/m²año de la construcción húmeda. Esto se traduce en un ahorro comprobado del 42% en el consumo total de energía. Los números operativos son concluyentes:

• En calefacción (invierno): consume un 62,00% menos (5.980 kWh frente a los 13.310 kWh del sistema húmedo).

• En refrigeración (verano): Ahorra un 19,40% adicional.

El secreto técnico radica en la envolvente. Las cubiertas de steel framing analizadas demostraron ser 9,2 veces más resistentes térmicamente que las tradicionales, algo que se repite en muros exteriores. Este nivel de aislamiento genera un ahorro anual superior a los 7.100 kWh. El dato clave para el consumidor: la inversión inicial en aislamiento se recupera en menos de 6 meses solo por el ahorro en las facturas de servicios.

OPTIMIZACIÓN INTELIGENTE DEL ESPACIO

Más allá de los números financieros, el sistema optimiza el producto final. El análisis planimétrico demostró que, gracias a muros más eficientes y esbeltos, una vivienda de 115 m² logra un 4,88% más de superficie útil real (104,08 m² frente a 99,92 m² en construcción húmeda), con una altura útil de 2,70 m (+3,85%) y un volumen útil de 281,02 m³ (+8,17%) en comparación con el mismo diseño en mampostería. Es decir, el propietario obtiene más metros cuadrados habitables con respecto a la superficie construida.

La construcción en seco se consolida, como una opción rentable