La compañía fue seleccionada por Grupo DOTA para desarrollar la ingeniería, provisión e implementación de la infraestructura eléctrica que abastecerá la operación de la línea T1, primera etapa de esta nueva red de movilidad y uno de los desarrollos de electromovilidad más relevantes actualmente en ejecución en Argentina. La adjudicación contempla una inversión cercana a los $1.500 millones destinada al desarrollo e implementación de la infraestructura eléctrica que permitirá abastecer la operación de la nueva terminal de carga (T1).
El alcance del proyecto -implementado por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad- contempla el desarrollo integral de la ingeniería eléctrica, la construcción de las instalaciones de suministro y la puesta en funcionamiento de los sistemas que alimentarán una flota inicial de 52 trambuses eléctricos. Para ello, se instalarán 24 puntos de carga en la terminal operativa que dará servicio a la línea T1, que conectará el Aeroparque Jorge Newbery con la estación Sáenz, en el barrio de Pompeya.
Por su escala, cantidad de vehículos involucrados y capacidad de carga prevista, esta iniciativa constituye una de las mayores implementaciones de infraestructura para transporte público eléctrico desarrolladas hasta el momento en Argentina.
La participación de la empresa comenzó durante la etapa licitatoria, cuando la empresa acompañó técnicamente al Grupo DOTA en los estudios de factibilidad eléctrica, simulaciones operativas, modelado digital y dimensionamiento energético de la futura terminal. Como resultado de este trabajo, la compañía logró determinar con precisión la demanda energética real para la operación de la flota.
Mientras la documentación original contemplaba una potencia cercana a los 4 MW, los análisis realizados permitieron validar un requerimiento aproximado de 2 MW, optimizando la infraestructura necesaria y mejorando la eficiencia general del proyecto. Este aporte técnico fue uno de los factores que llevaron a Grupo DOTA a adjudicar a Mehcco la ejecución de la obra eléctrica, consolidando una relación construida durante el proceso de diseño y planificación del proyecto.
Según estimaciones del proyecto, la incorporación de la nueva flota eléctrica permitirá reducir significativamente las emisiones asociadas al transporte urbano de pasajeros, contribuyendo a los objetivos de descarbonización de la ciudad.
Además del beneficio ambiental de la iniciativa, el proyecto incorporará tecnologías orientadas a mejorar la eficiencia del servicio, incluyendo sistemas de prioridad semafórica para optimizar los tiempos de circulación y favorecer la integración con la red de subtes y ferrocarriles metropolitanos.
Este desarrollo se suma a otros antecedentes de la organización vinculados a infraestructura de carga para electromovilidad y refuerza su posicionamiento como referente en soluciones energéticas para la transición hacia sistemas de transporte más sostenibles.