Se trata del arquitecto argentino residente en Bruselas, Jorge M. Slautsky, quien trabajó sobre dos edificios de las décadas de 1950 y 1960, reconvertidos en apartamentos bajo estándares sostenibles.
El profesional comentó a Áreas Globales que “La renovación ha conservado la estructura de hormigón al tiempo que ha modernizado el aislamiento y los materiales, con prioridad de aquellos naturales como la madera, la piedra azul y el granito”.
La conservación de ciertos elementos originales aportó un estilo tipo loft a los apartamentos, cuya ejecución integral fue realizada sin cerrar las tiendas de la planta inferior.
El proceso, sostuvo, requiere de una primera fase que es el estudio de factibilidad para verificar si el edificio está en una lista de salvaguarda como monumento o edificio protegido. También se requiere el análisis con ingenieros en estructuras y técnicas sobre la capacidad del edificio ante los cambios previstos sin dejar de lado elementos vinculados con la seguridad, y la verificación de los elementos a conservar para una reutilización posible (economía circular) y la futura comercialización a través de la venta o alquiler .
Entre los ejemplos compartidos, figuran dos edificios de los años ’50, antiguas oficinas de la Sociedad de Transportes Municipales de Bruselas cerca del centro de la ciudad, transformados en 98 departamentos y 2 pisos de oficinas porque la Municipalidad local pedía conservar el caracter mixto, unos 15.000 m2. una obra completamente privada terminada en los últimos cuatro años. Se han realizado cubiertas verdes e incorporaciones con estructuras de madera sostenibles, y la fachada que da a la calle se ha rehecho por completo con un material innovador y muy resistente: el Dekton. Los cerramientos de aluminio reciclado facilitan el mantenimiento y respetan la economía circular y el proyecto ofrece diversidad de viviendas, desde estudios hasta apartamentos de tres dormitorios, con espacios comunes, como las terrazas interiores, que fomentan la convivencia y la vida social y un diseño que maximiza la entrada de luz natural en cada habitación.
La variedad de los inmuebles permite albergar a diferentes perfiles de habitantes y el proyecto rinde homenaje a arquitectos célebres como Álvaro Siza, Ludwig Mies van der Rohe y Louis Kahn. Y refleja una arquitectura sobria y depurada, junto con una organización racional de los espacio
Otro de los proyectos presentados en la Bienal, fue la transformación de una antigua cerveceria ( la cerveza es un producto típico belga con más de 300 variantes) en este caso un inmueble industrial trocado en departamentos. La obra se termina en diciembre este año y es también un buen ejemplo de nuevas formas de habitar la ciudad.
“Después de los proyectos de oficinas reciclados como departamentos, trabajamos en varios proyectos de edificios industriales y comerciales reformados como vivienda”, comentó Slautsly, quien también en Holanda y Francia efectuó trabajos de consultoría sobre reconversiones edilicias.