La operación incluye 6 pisos, casi 2.300 m² de oficinas y 12 cocheras ubicadas en avenida Caseros 3402/3430, Parque Patricios. Los espacios están alquilados a PedidosYa hasta diciembre de 2028 y generan una renta de US$ 45.999 mensuales.
El GrupoTueroc, la desarrolladora inmobiliaria liderada por Flavio Galli, construyó el edificio, alquiló las oficinas y vendió el negocio armado. Lo que adquirió el fondo no fue el edificio completo, sino seis pisos que pertenecían a la empresa y ya estaban alquilados.
Ese recorrido —desarrollar, conservar parte del activo, alquilarlo a una compañía de primera línea y finalmente venderlo a un inversor institucional— despertó interés entre otros jugadores del sector. Pero detrás de esta operación aparece una pregunta que comenzó a repetirse entre desarrolladores: ¿qué debe tener un proyecto para que un fondo decida comprarlo?
LA APUESTA POR EL SUR
Con la creación del Distrito Tecnológico, Parque Patricios comenzó una transformación que atrajo empresas, oficinas y nuevos desarrollos inmobiliarios. Allí, Grupo Tueroc concentró mayor actividad. La compañía acumula más de 18 proyectos en el lugar.
La venta de parte de uno de esos edificios expresa una lógica diferente a la que dominó históricamente buena parte del desarrollo inmobiliario argentino. En un mercado acostumbrado a pensar la salida de un desarrollo a través de la venta minorista, conseguir que un vehículo de inversión compre 2.300 m² de oficinas de una vez, plantea una alternativa diferente y abre una discusión que recién comienza en el real estate argentino.
Fabio Galli subraya que “la aparición de vehículos con capacidad para adquirir superficies importantes agrega otro posible destino: desarrollar inmuebles que puedan ser comprados por capital institucional.Para que eso ocurra, no alcanza con construir un buen edificio. Ubicación, calidad constructiva, capacidad de generar renta, calidad del inquilino y características del contrato forman parte de la ecuación que analiza un comprador financiero. Pero el fondo no compró solamente metros cuadrados disponibles, sino un activo con un proyecto detrás, una localización, un inquilino y un flujo de renta”.
NUEVOS PROYECTOS
Por otra parte, el Grupo Tueroc está analizando otro proyecto en la zona de Villa Crespo, a no más de cinco cuadras a la redonda del Movistar Arena, un gran ancla donde ya han concretado la compra de una tierra.
Finalmente, el desarrollador también decidió encarar un emprendimiento en una zona ya consolidada y fuera de su radar histórico. “Estamos llevando adelante un desarrollo en Nordelta centro, junto al Grupo Unido, en un terreno pegado al canal y con vistas a la laguna. Un edificio residencial, con 30 unidades exclusivas, estilo casa de 150 a 230 m², con amenities muy acotados, piscina para nadar, sauna y gym”, detalla.