Al potencial de inversiones logísticas y residenciales que demandaron con urgencia las empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos, se suman proyectos que se dirigen a productos de mejor calidad arquitectónica y urbanística.
Añelo Urbano, es uno de ellos, que configura una nueva centralidad de 200.000 m2 edificables en una superficie de 31 hectáreas totales y con rápida accesibilidad desde la Ruta Nacional N°7 y cercanía inmediata al territorio actualmente más poblado.
Sobre el masterplan, de Oficina Urbana, el arquitecto Roberto Converti comenta a Áreas Globales que “permitirá el desarrollo de un tipo muy diverso de residencias y emplazamientos para empresas, hotelería, escuelas, clínicas y comercios, al transformarse en la zona de referencia para el nuevo ciclo de crecimiento de la ciudad por su proximidad a la zona urbana central existente y al área del borde costero del río Neuquén y fundamentalmente por la disponibilidad ya certificada de las normativas para el total de su extensión” .
El desarrollador, Alejandro Schneider, sostuvo que el canal de riego y el río Neuquén constituyen un límite natural de lo que se denomina el área central del pueblo, por lo cual previamente debieron construir un puente de hormigón e iniciar una primera etapa con diez edificios de ocho departamentos cada uno.
“El emprendimiento tendrá un carácter diferencial: no es un desarrollo aislado, sino una expansión natural del casco urbano hacia una zona de alto valor ambiental y estratégico”.
EL DISEÑO
Añelo Urbano constituirá un barrio cuyos recorridos interiores se organizan mediante dos ejes, sirviendo cada uno a dos distintos sectores. Uno transversal, mediante un gran boulevard con una cañada central y otro longitudinal, permitiendo la organización cercana al ejido actual, de modo franco hacia la franja costera. El conjunto se ordena mediante macro lotes posteriormente subdividibles, según el destino y tamaño de cada emprendimiento: área residencial de media densidad y diversa altura; residencias multifamiliares en lotes propios sobre los accesos y la costa; comercios, oficinas y hotelería y equipamientos comunitarios en sectores definidos, que permiten la organización por áreas diferenciadas según su densidad, articulando las mismas mediante circuitos vehiculares en red.
En definitiva, una urbanización que consolida el crecimiento de Añelo hacia proyectos de mayor escala.