Compuesto por arena, cemento, cal y un agente expansor, este ladrillo se caracteriza por su ligereza, precisión y capacidad aislante. Su estructura integrada por material sólido y microburbujas de aire internas permite alcanzar niveles de eficiencia térmica superiores a los de los ladrillos tradicionales; estos últimos, para alcanzar dichos valores, necesitan recurrir a mayor espesor de muro, que de acuerdo al proyecto reduce la superficie cubierta.
Dentro de esta categoría, se encuentra el ladrillo HCCA retak® que ofrece soluciones constructivas que optimizan la eficiencia energética, que se traduce en menor consumo de energía, además de reducir el impacto ambiental. Entre sus principales ventajas se destacan:
Reducción del desperdicio de materiales en obra (solo un 3%).
Optimización de tiempos de construcción (permite levantar un metro cuadrado de muro en 24 minutos y de manera más simple, con menos materiales y mano de obra).
Menor uso de mortero, revoque y ladrillos por m².
Reducción de costos en transporte y mano de obra.
Excelente aislación térmica y acústica.
EFICIENCIA Y VALOR INMOBILIARIO
Mientras que tradicionalmente el precio de una propiedad dependía principalmente de su ubicación y metros cuadrados, hoy la eficiencia energética y la calidad de los materiales empleados son factores cada vez más determinantes. Reduce costos operativos y, a su vez, aumenta el valor a futuro de la propiedad. La implementación del etiquetado de viviendas en Argentina es un paso fundamental para consolidar este paradigma y fomentar la adopción de soluciones constructivas sustentables.En definitiva, construir con eficiencia energética no es solo una cuestión de ahorro, sino una inversión en confort, calidad de vida y cuidado ambiental. El futuro de la construcción es sustentable y el etiquetado de viviendas es un factor clave para garantizarlo.