La transformación del estudio de La 100

La 100 renovó su estudio que combina rediseño espacial, mejora acústica, actualización tecnológica e identidad visual contemporánea, donde la radio es sonido y también imagen.
La transformación del estudio de La 100

El concepto rector fue claro: crear un espacio cálido, cómodo y funcional para una radio que trabaja casi todos los días del año, entendiendo que hoy la transmisión ya no es solo sonora, sino también audiovisual. La reforma incorporó una mirada escenográfica y estratégica, donde cada plano está pensado para la cámara.

La pared principal se resolvió como un gran fondo escénico: madera con líneas negras que conducen hacia un círculo central como punto de fuga, generando profundidad visual e integrando una pantalla. El resultado es una imagen potente, reconocible y alineada con el posicionamiento actual de la emisora.

El tratamiento acústico fue integral. Techo y paredes fueron intervenidos para optimizar el rendimiento sonoro sin resignar diseño. El cielorraso incorpora listones de madera separados estratégicamente, permitiendo que el sistema acústico funcione de manera eficiente.

En una de las paredes se diseñó una composición de diafragmas de parlantes embutidos en placas de cemento alisado, con detalles en acero inoxidable y el logo retroiluminado con LED. En la pared opuesta, ondas de sonido en relieve sobre hormigón dialogan con una puerta corrediza que regula la entrada de luz natural, integrando el clásico “ON AIR” como elemento funcional y de identidad.

La iluminación perimetral LED y una lámpara colgante exclusiva con luz RGB permiten adaptar la atmósfera en tiempo real según el programa y el clima del aire.

El proceso completo —desde el proyecto hasta la ejecución— demandó aproximadamente tres meses, mientras que la obra se realizó en solo 20 días, en tiempo récord, debido a la necesidad de minimizar el tiempo de transmisión desde estudios alternativos.

La transformación del estudio de La 100

LA MIRADA DETRÁS DEL PROYECTO

La renovación estuvo a cargo de Valentina Bonilla Studio, de la arquitecta Valentina Bonilla Palau, egresada de FADU UBA y especializada en diseño audiovisual de estudios de radio, streaming y podcast. Su enfoque integra arquitectura, diseño, acústica, tecnología e identidad de marca en un mismo concepto, entendiendo al estudio como un espacio estratégico dentro del lenguaje audiovisual.

Para la arquitecta, el diferencial de estos proyectos radica en su concepción integral: “Estos espacios se diseñan para cámara: iluminación, ángulos, profundidad, circulación y flexibilidad de uso. Todo debe funcionar técnica, estética y comunicacionalmente”.

La transformación del estudio de La 100

Bonilla Palau viene desarrollando este nicho desde su primera experiencia en el estudio de OLGA, “Mi primera gran oportunidad en este nicho fue el estudio de OLGA, una de las señales de streaming más vistas de Argentina que marcó una nueva etapa en la forma de producir y consumir contenidos en vivo. Que hayan confiado en mí para ese proyecto fue un punto de inflexión profesional: me permitió mostrar una manera distinta de pensar los estudios audiovisuales y consolidar esta especialización.”

Allí detectó que muchos espacios resolvían lo técnico, pero no la experiencia espacial ni la identidad visual. Desde entonces, se especializa en proyectos audiovisuales donde el espacio es parte activa del contenido. A OLGA se fueron sumando otros estudios como el de La Cruda, Cenital y hoy La 100.