El mercado de campos en Argentina comienza a mostrar señales de reactivación después de varios años de cautela, impulsado por expectativas económicas, mejores márgenes agrícolas y la búsqueda de activos reales de largo plazo. En este contexto, especialistas del sector advierten que la demanda por campos productivos supera actualmente a la oferta disponible, lo que empieza a reflejarse en los valores y en la dinámica de las operaciones. La reciente Expo Agro, con récord de convocatoria, fue una muestra de esta situación.
“Hoy el mercado está con más demanda que oferta, hay mucha gente queriendo meterse en el sector agro o comprar campos, pero obviamente muchos de ellos no están a la venta y todo lo que está alrededor de esta zona son los primeros en buscar y a medida que hay menos se van alejando de esta periferia”, explica Federico Nordheimer, director ejecutivo de Nordheimer Campos y Estancias.
Entre las zonas más buscadas por los inversores se mantiene la denominada zona núcleo, especialmente el área conocida como el “triángulo de oro”, conformado por Pergamino, Salto y Rojas, reconocida por la estabilidad climática y la calidad de sus suelos. Sin embargo, el interés también se extiende hacia regiones cercanas con fuerte potencial productivo, como el sur de Santa Fe y el centro este de Córdoba.
Coincide el ingeniero Mariano Maurette, responsable del área en Álzaga Unzué i CIA, y aporta que “El mercado inmobiliario rural, históricamente, es traccionado por los campos agrícolas. Son los más sensibles a los estímulos de los inversores. Y como es natural, el termómetro suele ser la Zona Núcleo Maicera (Norte de Bs As, Sur de Sta. Fe), extendiéndose también a los buenos campos sojeros de las zonas aledañas (Sur de Córdoba, Sudeste de E. Ríos, Noreste de La Pampa).
Según datos del sector, en el último año los campos de alta productividad registraron incrementos. La rentabilidad promedio del negocio agrícola se ubica actualmente entre 3% y 3,5% anual, con algunos casos que rozan el 4%, por encima de los niveles observados en años recientes.
LOS PRECIOS
En relación con el valor de la tierra, Federico Nordheimer comenta, que se ha incrementado en los últimos años, desde un pico que rondó los 19,000 dólares por hectárea en el 2011, que fue el record.
Actualmente, en el triángulo de oro los valores de referencia rondan los $20.000 dólares por hectárea, lo que representa una suba cercana al 10% respecto del año pasado, cuando los precios se ubicaban entre 17.000 y 18.000 dólares. Se trata de una de las regiones agrícolas más productivas del país, donde históricamente se toman los precios como referencia para otras zonas.
“En esta zona es difícil que haya campos a la venta, entonces cuando entra un campo se maneja mucho en circuito fuera de mercado, con clientes directos sin publicar. Cuando aparece un campo, las inmobiliarias solemos llamar a clientes que sabemos que están interesados y finalmente se logra realizar rápido. Son como un cheque al portador para los clientes”, señala.
Maurette sostiene que “hacia mediados del 2025, empezó a notarse que la reposición de la oferta de campos, no iba al ritmo de lo que se iba vendiendo. Y la demanda, comenzó a superar a la oferta. Quizás lo que más fácil se refleja es que en la zona núcleo maicera, ya es moneda corriente hablar de US$ 20.000 por Ha, en los campos de buena aptitud. Y a veces, se superan esos valores. Y en la Cuenca del Salado (para hablar de los campos ganaderos), ya llegaron a los US$ 3.000, según calidad del suelo, ubicación y productividad.. El país es grande y no es fácil generalizar, por la diversidad de las zonas y de sus distintas realidades, sostiene. “Pero podemos decir que tomando como base el 2022, los campos han subido en diferentes porcentajes, según la zona.”
EL FUTURO
Teniendo en cuenta que el 2023 fue un año electoral para presidente y el mercado suele desinflarse, eso no pasó esta vez, acota Maurette.
“Por los hechos, puede deducirse que hubo un voto de confianza de los inversores, hacia el plan económico de este gobierno. Vale decir que ha evidenciado varias muestras de trato amigable para con el sector agropecuario, llegando a bajar algunos puntos las retenciones. Es de esperar, que los productores están ansiosos por el momento en que se eliminen de una vez, por todas y, cuando eso ocurra, nadie va a querer quedarse afuera” augura.
Por su parte, Nordheier indica que, de cara a los próximos meses, el movimiento del mercado seguirá estrechamente ligado al contexto macroeconómico y político del país. “Va a seguir habiendo movimiento en el mercado y va a estar ligado a cómo sucede y cómo ande la política y la economía en este país porque, además de la rentabilidad de los campos influye mucho en la toma de decisiones. Siempre son inversiones a mediano y largo plazo y están manejadas por la rentabilidad del negocio y por la expectativa de cómo el país va a acompañar ese proceso”,