Francisco Gutiérrez de Arrechea, fundador de Pilou Partners, invita a reflexionar sobre un cambio conceptual: el paso de hablar de industria hotelera a hablar de industria de la hospitalidad. Un marco más amplio que reconoce los nuevos perfiles de usuarios, sus motivaciones, sus estadías más prolongadas y las nuevas formas de relacionarse con los destinos y con otros viajeros.
En este contexto, el informe analiza cómo la hospitalidad moderna requiere soluciones más flexibles, diversificadas y orientadas a comunidades, más allá del alojamiento tradicional. ¿Por qué viajamos cuando viajamos?
El ser humano se desarrolló desplazándose. En busca del alimento, huyendo del clima y/o de sus enemigos. También para conocer otras culturas, comercializar, conquistar, y miles de etcéteras. Con la salvedad de algunos y muy notorios avances tecnológicos en lo relativo a la comunicación y transporte, las motivaciones actuales resultan en su esencia muy similares a las originales.
En esta edición, Gutiérrez de Arrechea pone el foco en aquellas personas que deciden abandonar su lugar de origen, para cursar sus estudios universitarios (grado y post grado). Se trata de un modelo de negocio de inversión en el cual los espacios de mayores costos (baños y cocinas) se encuentran distribuidos en un número mayor de unidades de renta (habitaciones) que en un hotel tradicional.
Asimismo, por el propio carácter íntimo del usuario y sus actividades cuenta con pocos requerimientos de uso en planta baja con acceso directo a la calle. De esa manera, a la hora de evaluar desarrollos de usos mixtos, pueden asignarse los m2 a pie de calle para otros usos comerciales (con potencial de uso complementario al del alojamiento), y reservar las plantas con menor valor relativo para la ubicación de las unidades de alojamiento y áreas públicas (algunas de ellas incluso, en plantas bajo rasante).
De manera complementaria, al tratarse de un modelo de servicio con poca demanda de prestación personalizada, combina una menor inversión relativa con un bajo costo de operación. La combinación de ambos factores redunda en un modelo de negocio en el cual el volumen resulta muy relevante para obtener niveles de rentabilidad consistentes con la inversión comprometida, el modelo resulta muy atractivo para parcelas con altos niveles de edificabilidad y poca capacidad de absorción bajo un solo uso.
APORTACIÓN DE VALOR DE LAS MARCAS Y OPERADORES
Por las características del modelo de negocio, ocupaciones altas y estables, con precios conocidos de antemano, y altos niveles de permanencia y repetición de los usuarios, los operadores de espacios de co-living universitario puedan ofrecer:
Flujos de retorno estables, consistentes y sostenibles en el largo plazo. Bajos requerimientos de inversión comparable. Baja estructura de personal (en contratos de gestión y franquicia, la nómina va a cargo del propietario)
En síntesis, el especialista señala: “hoy en día resulta cada vez más sencillo desplazarse por el mundo en busca de oportunidades, a la vez que hemos asumido que debemos capacitarnos de manera casi permanente. Por todo ello, contar con opciones de desarrollo de negocio que combinen de manera virtuosa usuarios/clientes cuasi permanentes con edificios flexibles y de bajos requerimientos de inversión, operación y mantenimiento, nos encontramos ante un interesantísimo modelo de inversión y de negocio
DE HOTELERÍA TRADICIONAL A COLIVING
Un caso es el de Wanna Colive, una empresa argentina de coliving, fundado por Juan Puppo y Ramiro Colombo, que transforma hoteles y propiedades tradicionales en espacios de vida compartida diseñados para estudiantes, jóvenes profesionales y nómades digitales. La marca combina experiencia en hospitalidad, Real Estate y gestión operativa para ofrecer un modelo flexible, rentable y escalable. Su propuesta parte de una idea simple: vivir en comunidad, con libertad y sin ataduras. A través de un modelo de gestión profesional —y ahora, también mediante su formato de franquicia operativa—, Wanna colabora con propietarios de hoteles y edificios, asesorándolos, adaptando sus propiedades y administrándolas integralmente para reactivar activos y maximizar rentabilidad.