Se trata de la Plaza del Barrio Olímpico desarrollada por el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la UNSAM y Región Austral, el único proyecto argentino que compite en la edición 2026 de los Building of the Year Awards de ArchDaily, la plataforma digital de arquitectura más influyente del mundo. Fundada en 2008, publica proyectos arquitectónicos, noticias, entrevistas, concursos y contenido especializado dirigido a profesionales y estudiantes del sector. Cuenta con ediciones en varios idiomas (entre ellos inglés, español, portugués y chino) y difunde miles de obras cada año, consolidándose como una referencia global para arquitectos, urbanistas y diseñadores.
Tras dos semanas y más de 85.000 nominaciones, se anunciaron los finalistas de esta edición de los premios Obra del Año. Con proyectos provenientes de 46 países y una amplia variedad de tipologías y escalas, Plaza del Barrio Olímpico se destaca entre los 5 finalistas de la categoría Arquitectura Deportiva.
UN MOTOR DE CAMBIO
La propuesta parte de la convicción de que los espacios públicos de calidad son infraestructuras capaces de revertir desigualdades y generar nuevas oportunidades de integración. El proyecto busca transformar la Comuna 8, uno de los territorios más vulnerables de la Ciudad de Buenos Aires, a partir de la activación de su extraordinario sistema de áreas verdes que ocupa el 25% de su superficie.
Pese a estar condicionada por barreras físicas (el río Matanza-Riachuelo, la Avenida General Paz, autopistas y grandes avenidas), un tejido de baja densidad y la presencia de numerosos barrios populares desconectados, constituye un área de oportunidad. Sus parques, en gran parte inaccesibles, pueden convertirse en el segundo pulmón verde metropolitano de Buenos Aires.
En 2022 se impulsó la elaboración de un plan de visión para el Barrio Olímpico, liderado por el Centro de Estudios Económicos Urbanos de UNSAM, que incluyó instancias participativas con áreas de gobierno, organizaciones sociales, actores locales y vecinos. Dio como resultado 18 acciones organizadas en cinco pilares. En 2023 se profundizó proyectualmente en algunas de estas acciones, lo que derivó en el proyecto de rediseño del entorno urbano del Barrio Olímpico.
La propuesta actúa en dos niveles: la red de parques como estrategia integral y el Barrio Olímpico como epicentro desde el cual se proyecta la transformación del sur de la ciudad y su área metropolitana, poniendo énfasis en la necesidad de activar bordes, mejorar la conectividad y generar espacios públicos accesibles y seguros.
En 2024, como resultado de la continuidad de este trabajo y de sostener instancias de participación con los vecinos, se utilizó un lote vacante en el Barrio Olímpico. De este proceso surgió la materialización de Plaza del Barrio Olímpico, un espacio diseñado y construido junto a la comunidad que se transformó en el primer hito tangible de un proyecto mayor. Esta concreción demuestra que la propuesta no se limita a ideas de largo plazo, sino que tiene la capacidad de generar transformaciones inmediatas y visibles, respondiendo a demandas reales.
DISEÑO SIN BARRERAS
El diseño se basó en criterios de accesibilidad universal para crear un entorno inclusivo y seguro, con sectores diferenciados para el juego, el descanso y el entrenamiento. El elemento distintivo es una estructura tubular metálica de color rojo que aporta una fuerte identidad visual y, al mismo tiempo, funciona como soporte para equipamiento lúdico, mobiliario urbano y señalética. Su trazado define recorridos y organiza el programa, que incluye una cancha de básquet, un área de entrenamiento y sectores de juegos infantiles.
Los materiales fueron seleccionados para reforzar la apertura y la durabilidad del conjunto. Se incorporaron superficies permeables, como un pavimento continuo de caucho drenante que absorbe impactos y evita la impermeabilización del suelo. Asimismo, se utilizaron bancos de hormigón ejecutados in situ para delimitar sectores y promover el descanso sin necesidad de rejas ni barreras, reforzando la apropiación del espacio.
Desde una perspectiva técnica y ambiental, se eligieron materiales durables, de bajo mantenimiento y alta resistencia, aptos para un uso intensivo. La incorporación de vegetación nativa y áreas de sombra contribuye a mejorar el confort ambiental y reducir el impacto ecológico del proyecto.
Entre los argumentos del diseño se sostiene que ante el avance del ocio privatizado, la plaza fue concebida como un lugar cotidiano y sin barreras. Su ejecución forma parte de un círculo virtuoso de economía urbana: el nuevo espacio público impulsa desarrollos futuros y estos, a su vez, permiten financiar nuevas mejoras en el barrio gracias a la Ley 5704 (2016), que estableció que los fondos de la venta de tierras debían reinvertirse en la Comuna 8 y el Barrio 20.
El plan en su conjunto abarca la activación de 285 hectáreas de parques, la consolidación de una red de espacios verdes y la articulación del Barrio Olímpico con su entorno a través de nuevas plazas, corredores peatonales, ciclovías y equipamientos comunitarios. Las intervenciones se organizan en cuatro estrategias a lo largo de cuatro fases: conexión, accesibilidad, activación y gobernanza.
Desde su inauguración, la plaza ha sido utilizada intensamente, consolidándose como un nuevo y vital punto de la vida comunitaria. El proyecto demuestra cómo el urbanismo puede ser motor de cambio, generando un modelo replicable de transformación urbana que vincula sostenibilidad, desarrollo local y justicia social en uno de los territorios más postergados de la ciudad.
Equipo del proyecto:
• Cliente: Corporación Buenos Aires Sur (CBAS)
• Directores: Joaquín Tomé, Luciana Pacheco, Soledad Patiño y Stéfano Romagnoli.
• Colaboradores: Paula Ferraris, Facundo Rasch, Delfina Borioli, Francisco Grancharoff